Global Innovation Index 2018

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Análisis del Índice de Innovación Global para Ecuador

Adriana Amaya, Ph.D.
Profesora ESPAE Graduate School of Management - ESPOL

En esta nueva edición del Índice Global de Innovación 2018 (GII, por sus siglas en inglés) se enfatiza la importancia de las oportunidades y los desafíos de la innovación energética actual y del futuro. Indudablemente, el gasto en innovación de las naciones debería ser una prioridad para el crecimiento económico de las mismas, apoyando el desarrollo de nuevos sistemas dinámicos que permitan el acceso de energía a muchas regiones y en diferentes contextos.

Como en años anteriores, el GII evalúa y proporciona 80 indicadores del desempeño de factores que incentivan la innovación en 126 países para el presente año, en contraste de los 127 que fueron evaluados en el 2017, resultando en un grado de innovación que las economías poseen. El GII se compone de siete pilares. Estos constituyen diferentes dimensiones para construir un verdadero ecosistema para la innovación. Más específicamente, los resultados se clasifican en dos grandes grupos de pilares que están formados por: Indicadores de Entrada e Indicadores de Salida.

Este año, a pesar de sus esfuerzos en la creación del ecosistema para la innovación, Ecuador descendió 5 posiciones, ubicándose en el puesto 97, alcanzando un GII de 26,80. Como se muestra en la figura 1, Ecuador ha intentado mantenerse en el camino hacia la innovación. Se puede apreciar que los pilares de Infraestructura, Capital humano e investigación, y Resultados del conocimiento y tecnología han evolucionado de forma positiva creando ciertas fortalezas en ciertos sub-pilares de los mismos. Sin embargo, es preocupante el retroceso significativo que se puede observar en pilares críticos como la Sofisticación de los negocios, y en los Resultados creativos. Debido a esto, Ecuador está muy por detrás de otros países de la región.

Según el reporte el líder mundial en innovación sigue siendo Suiza, este país europeo obtuvo un puntaje de 68,40 (siendo 100 el mejor puntaje) seguido de Holanda (63,32) y de Suecia (63,08). En este año Holanda y Suecia se intercambian posiciones. Los avances de China no se han hecho esperar, alcanzando la posición 17, demostrando que está nación emergente se encuentra en una rápida transformación tecnológica y que está apostando más por las industrias que son intensivas en conocimiento e investigación. Sin duda, lo está logrando, apoyándose con la promulgación de políticas públicas que incentivan la investigación y el desarrollo.

Sin ninguna duda, Chile mantiene su liderazgo en la región, ocupando la posición 47 (GII de 37,79), pero perdiendo un puesto en comparación al año pasado. En comparación con los países vecinos, se nota una brecha muy marcada de Ecuador, en especial con Colombia, ubicado en el puesto 63 (33,78), y Perú ocupando la posición 71 (31,80); a excepción de Bolivia que está en el puesto 117 (22.88). Las mejoras de los otros países de América Latina y el Caribe han sido casi incipientes, manteniéndose relativamente en sus posiciones anteriores. Por ejemplo, México 56 (35.34), Brasil 64 (33.44), Uruguay 62 (34.20), y Guatemala 102 (25.51). A diferencia de Argentina que cayó 4 posiciones ubicándose en el puesto 80. De igual forma, Costa Rica y El Salvador descendieron una posición, ubicándose en los puestos 54 y 104, respectivamente.

Evidencias para Ecuador y la Región

En los últimos años, el ranking del Índice Global de Innovación en la región no ha mejorado significativamente con respecto a otras regiones, y los resultados en innovación en ningún país de América Latina y el Caribe superan a su nivel de desarrollo. Evidentemente, la región tiene sus representantes muy marcados como lo son Chile, Brasil, y México debido a sus continuos avances en innovación. Dentro de los factores comunes que ralentizan el proceso de innovación en la región se pueden mencionar a la promulgación de políticas poco eficaces para el fomento de la innovación (I+D), la poca flexibilidad y agilidad del sistema para el desarrollo empresarial de los diversos sectores productivos y la incipiente integración a mercados internacionales.

A pesar de su retroceso en cinco posiciones, Ecuador tiene resultados importantes en lo que respecta a la creación del conocimiento, el conocimiento que tienen los trabajadores en industrias intensivas de conocimiento, el porcentaje de graduados en ciencias y tecnología, el número de años de permanencia en el sistema de educación secundaria y los fondos proporcionados por el gobierno para la educación secundaria. Aunque Ecuador no ha mostrado mejoras en el pilar del capital humano e investigación, sigue trabajando en establecer una sólida vinculación entre las empresas y las universidades.

A diferencia de países como Colombia, México y Argentina cuyos avances se destacan en la eficiencia de las instituciones, infraestructura, desarrollo empresarial, y resultados creativos. Ecuador sigue teniendo muchos problemas en los mencionados pilares, así como en los sub-pilares que se refieren a la creación de activos intangibles y en la implementación en línea de la creatividad. Por ende, Ecuador aún no logra vincular las tecnologías de la información y comunicación en los modelos empresariales, lo que no permite la generación de procesos innovadores, sub-pilar que ha descendido en 15 posiciones.

En Ecuador, en los últimos años, se ha observado crecimiento en artes e industrias creativas, sin embargo no es posible en base a los indicadores establecidos por el GII extraer conclusiones sólidas, puesto que, contrario a la intuición o evidencia anecdótica, la evolución de los últimos cinco años del pilar de los resultados creativos, muestra un descenso paulatino en los diferentes sub-pilares del mismo. Estos resultados indican la poca vinculación de los procesos de innovación en los diseños industriales, en la implementación de las tecnologías de la información en la creación de modelos de negocios y organizacionales. A su vez, el segundo sub-pilar contempla la creación de servicios y productos de una forma más creativa, estos han descendido 14 y 5 posiciones respectivamente, entre el 2014 hasta el 2018. Los hallazgos de este sub-pilar son soportados por otras fuentes como el Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2018, que muestran que en Ecuador alrededor del 42% de los emprendimientos son categorizados por necesidad, teniendo pocos o escasos elementos dentro de su propuesta de valor para ser considerados productos o servicios innovadores. Por otro lado, este segundo sub-pillar también analiza la producción cinematográfica local, la industria del entretenimiento y los medios. Finalmente, el tercer sub-pilar incluye el comercio global de productos digitales, la creación de aplicaciones móviles y en definitiva cómo la innovación está integrada en la producción de productos y servicios digitalizados. En este sub-pilar, no se han realizado cambios significativos en los últimos años.

Todo lo contrario se observa en Chile por ejemplo, que se destaca por su poderío en las tecnologías de la información y comunicaciones, y su capacidad de brindar una alta calidad en los servicios de internet y un incremento en el número de usuarios. De cierta forma, estas fortalezas garantizan que sus habitantes se encuentren en una mejor posición para acceder y absorber el conocimiento. Del mismo modo, se puede evidenciar el interés global de inversión en I+D, así como en la incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación en la estructura de producción.

Reflexiones

En definitiva, en Ecuador, aunque los resultados no son prometedores, estos son claras señales de que se necesita promover la innovación apalancándose en el pilar de capital humano, y otras fortalezas emergentes, de tal forma que se garantice impacto y se refleje en la capacidad de exportar del sector privado para la mejora en competitividad y la calidad de vida. Por eso, con el objetivo de lograr estos cambios, es posible contemplar la creación de estímulos para apoyar no sólo las innovaciones en productos, sino en los procesos, en las organizaciones y en la comercialización, a fin de facilitar la implementación de sistemas de certificaciones de calidad y otros estándares y prácticas, que contribuyen con la sofisticación de los negocios.

Definitivamente, para abrazar la innovación es necesario la apropiada delimitación del rol del gobierno ecuatoriano, garantizando la eficiencia y la transparencia de los diferentes servicios que éste ofrece. Los resultados del GII 2018 deberían de ser considerados en la elaboración de programas y en el diseño de las diferentes colaboraciones que son críticas para mejorar los factores que nutren a la innovación. Debido a esto, Ecuador tiene como desafío el involucramiento de todos los agentes económicos comprendidos en el sistema nacional de innovación. Sólo así, será posible efectuar mejoras relacionadas a la posición innovadora que debe de adoptar el país.

El informe completo puede descargarse en https://www.globalinnovationindex.org/gii-2018-report

GII 2018 REPORT